Los hermanos Rubió, originarios de Menorca, transformaron Barcelona en el siglo XX, convirtiéndola en la ciudad moderna que conocemos. Junto con su padre y su tío, impulsaron grandes proyectos como el Tibidabo, el metro, la Exposición Internacional de 1929, la urbanización de la Plaza de España y Montjuïc, la creación de la Diagonal y la mayoría de los parques de la ciudad. Dejaron una huella en el urbanismo, la ingeniería y la vida intelectual y política, cambiando para siempre Barcelona.